MEMORIAS DE GETXO

jueves, 29 de junio de 2017

LOS OBLATOS DE ROMO



En alguna ocasión he mencionado en mis entradas a los Oblatos de Romo. Fue una comunidad religiosa que estuvo situada en las casas de “Remar”, aproximadamente entre las calles Santa Eugenia, Urkizu y Alonso; se estableció en nuestro barrio en 1.926.

Al parecer la finca adquirida por los frailes Oblatos estuvo situada en el lugar que anteriormente ocupó la “Fabrica de Alfileres” de Emiliano de la Escalera, en una finca entonces denominada “Villa Julita”, entre las fincas de Mathias Romo y Antonia Legorburu. En ella dicho empresario inició la producción de alfileres de latón, hierro y acero en 1906. Era un cobertizo rectangular, de una sola planta, que disponía de un departamento en el que había instalada una cocina y laboratorio.

Recordando datos anteriores y tal como decía en mi entrada del 4 de diciembre del 2011: “...El Convento de los Padres Oblatos fue otro lugar de Romo que ya ha desaparecido.

El convento de los Oblatos fue también lugar de encuentro de los vecinos de Romo y lugar de juego de los niños entre los años 50-60. La finca de los Oblatos tenía el siguiente aspecto: a su entrada, por la calle Santa Eugenia, y a la derecha se encontraba un amplio frontón. En esa misma zona camino hacia la Capilla tenían un campo de fútbol, testigo de encuentros entre vecinos y seminaristas. A la izquierda del camino y tras un amplio arbolado se encontraban lo que pudo ser en su día las cuadras o caballerizas.

En estas cuadras los Oblatos solía celebrar, en una época del año, una tómbola en la que sorteaban diversos objetos y exponían, cual museo, piezas traídas de las misiones, fundamentalmente útiles de los esquimales, dientes de foca, mandíbulas de pez espada, trajes de iñuit, etc. Esta tómbola era muy visitada por todos los vecinos del Barrio, hay que tener en cuenta que en esos tiempos, los lugares de diversión eran escasos, aún no había empezado la tiranía de la televisión.

Entrando por el camino mencionado y al final del mismo, se hallaba una enorme campana, objetivo por las noches de todos los niños del barrio. Era una auténtica odisea el saltar la tapia que hacía el cierre de la finca y tocar la campana, lo que provocaba la ira de los frailes y el regocijo de los niños.

Para dificultar el acceso a los niños, los frailes recibían con mortero cachos de cristales, no obstante esto no era un problema para poder acceder, ya que los niños golpeando con piedras los cristales dejaban el acceso expedito. Tras esa campana estaba el edificio conventual y la capilla, la cual tenia acceso por la entonces calle General Echagúe (Hoy Urkizu)...”

Esta entrada tiene por objeto ampliar la información respecto de esa comunidad religiosa ya desaparecida en nuestro barrio que entonces se llamó “Comunidad religiosa de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada”. Se abrió en lo que hoy es Romo, entonces pertenecía a Las Arenas. Gracias a unos datos que me ha facilitado el “Secretariado de la Provincia Mediterránea” de su central en Madrid podemos saber que : “...La fecha oficial de la inauguración fue el 21 de noviembre de 1926, con el nombre de Casa de Noviciado “La Purísima”. Era el Noviciado, o casa de formación para los aspirantes a la vida religiosa y continuó con esta función hasta 1941.

La finca ya existía antes de la llegada de los Oblatos que la compraron. Se trataba de una granja avícola, con su correspondiente casa. Estaba situada en el barrio de Romo.

La casa no era grande, pero los Oblatos la ampliaron años más tarde. La primera comunidad estuvo formada por el padre Vicente Blanco, Superior y Maestro de novicios, el padre Manuel Muñiz, ecónomo y confesor ordinario, el Hermano Bocos, cocinero y portero además de siete novicios escolásticos y un novicio hermano.

Desde 1926 hasta 1941 fue Noviciado. Desde 1942 a 1959 fue escuela-juniorado (seminario menor). La comunidad continuó hasta que se cerró definitivamente en 1969, trasladándose al año siguiente a una nueva casa en Leioa, tomando en 1974 la responsabilidad de la parroquia de San Bartolomé…”


En el diario bilbaíno “Euzkadi” del 25 de noviembre de 1926 aparecía recogido en su octava pagina la siguiente información: “...Nueva comunidad religiosa. Han fijado su residencia en esta localidad, tomando posesión de su magnífica finca, que hasta ahora ha sido granja avícola, situada en la calle de Santa Eugenia, los reverendos Padres Oblatos de María Inmaculada, cuya comunidad lleva el nombre de Noviciado de la Purísima. El domingo, 21 del actual, tuvo lugar la, bendición de la capilla de la nueva residencia, celebrando la misa el virtuoso Sacerdote D. Manuel de Escauriaza, cura párroco de Nuestra Señora de las Mercedes, durante la cual dio la comunión a !as novicias. Celebrado el santo sacrificio de la misa, hubo exposición privada del Santísimo. Terminó tan conmovedor acto dando a los recién llegados la bienvenida…”


Aunque esta entrada es corta, hasta que consiga nuevos datos, sirva para situar algo de la historia de un convento de Romo, ya desaparecido, que en los años 50 fue utilizado por el grupo “Zasi Eskola” como lugar para sus ensayos, y que también vio en sus instalaciones la celebración de torneos de fútbol y pelota mano.

1 comentario:

  1. Mi familia perteneciente al bando perdedor en la Guerra Incivil y con un represaliado muerto, tiene mucho que agradecer a los Oblatos, pues a pesar de todos nuestros antecedentes, en la postguerra les dieron trabajo (lavar y coser la ropa de los frailes). Un recuerdo especial al Padre Anta.

    Gracias Karla por tus magnificos trabajos.

    J.L.Alday

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