MEMORIAS DE GETXO

lunes, 31 de marzo de 2014

PERSPECTIVA DE AREETA DESDE LAS REGATAS DE 1944


Resulta curioso ver el muelle de Areeta-Las Arenas, sobre todo en fechas anteriores a cuando uno ha nacido. Es desde esa perspectiva desde la que, al contemplarla durante una regata de traineras, celebrada en 1944, podemos compararla con lo que hoy existe. 

 
Desde la visión que hay tras las casas del muelle, desde la embocadura de Paulino Mendivil, se divisa la cúpula aún sin terminar, esqueleto metálico casi imitación a la basílica de San Pedro de Roma, de la Iglesia de Las Mercedes, inaugurada en aquel mismo año el 24 de septiembre de 1944, día de Las Mercedes. 

 
Del viejo quiosco de la música, cuya cúpula emerge exultante en la gran Avenida de Areeta-Las Arenas, frente a la Plazuela del Puente Bizkaia, lugar de esparcimiento popular, en la que la orquesta animaba con sus melodías “Bayón del gato” incluido, aquellos grises días de mediados del siglo XX. Era cuando el muelle y la plaza se abarrotaban de un publico expectante ante aquel bello desafío de regatas.

  
Y un Puente Bizkaia, recién reconstruido, desde cuya cercanía se vislumbraban los palacetes de principios de aquel siglo, en un día presumiblemente frío, dadas las vestimentas (gabardinas y abrigos). 

 
Por eso las fotos que traigo a estas páginas, aunque no tengan gran calidad, nos acercan a un barrio que empezaba a reconstruirse tras aquella negra conjura de 1936. 

 

viernes, 28 de marzo de 2014

LA CASA ALHÓNDIGA DE AREETA-LAS ARENAS


El 7 de Febrero de 1877 D. Diego de Uribarri iniciaba un expediente para la construcción de una casa Alhóndiga en el barrio de los arenales (Areeta-Las Arenas). En aquel escrito planteaba la necesidad que había observado que: “...hace mucha falta una Alhóndiga en dicho barrio para depósito de vino y demás líquidos...”. 
 
El edificio se pensaba construir en terrenos municipales, en un lugar donde anteriormente existió un casa de tablas, junto al muelle de la ría, frente a Portugalete y que se hallaba entre la casa del Consulado de Bilbao y la de D. Simón de Maturana. La casa de madera que existía en aquel terreno se incendió el día 21 de enero de 1871. 
 
El Consistorio aprobó la edificación el 8 de Febrero de 1877, dejando claro que el terreno era de propiedad comunal, y que por carecer de presupuesto, la misma debía ser financiada íntegramente por el solicitante. Para ello nombro a tres comisionados para negociar las condiciones: el 2º Alcalde D. Alejo de Zalduondo, D. Francisco de Sarria y el Regidor D. Ignacio de Meñaca. 
 
Se iba a realizar siguiendo los criterios de la edificación de la construida en Algorta por D. José Ramón de Uriarte. La edificación, una casa de dos plantas, disponía en su planta baja lo que sería el local destinado a Alhóndiga (ver fotografía inferior). Y otra parte del edificio destinada a tienda y vivienda que estaba ligeramente elevado respecto al camino municipal 6 pulgadas (152 m.m.). 

 
Se construyó con Arenisca extraída de las canteras de Algorta y Erandio, salvo el de los umbrales de las puertas, ya que este material procedía de las canteras de Galdakano. El entarimado era de roble y los marcos exteriores, de castaño. Las escaleras se hicieron con pino de Holanda, las cocinas iban provistas de campanas, carboneras y fregaderas rectangulares. Las puertas de entrada, de madera noble, iban provistas de sus preceptivas aldabas (piezas metálicas que se cuelgan de las puertas, para llamar golpeando con ellas). La edificación llevaba adosado un aljibe, enterrado a 3,65 mts. de profundidad para alimentar de agua al edificio. Firmaba aquella obra, el 25 de Febero de 1877, el constructor de Algorta D. Francisco Ciriaco de Menchaca, y constaba de un presupuesto de 85.108,25 reales. 
 
Una vez terminados los trabajos, el edificio debía ser puesto a disposición municipal, percibiendo el responsable de aquella edificación, los alquileres establecidos, como intereses del capital invertido, reservándose para si la segunda habitación, sito en la primera planta. A los 12 años de terminada y recibida aquella Alhóndiga, la misma pasaría a ser propiedad del Pueblo. 
 
Aquella edificación también tuvo sus detractores. Uno de ellos, D. Simón de Maturana, alegaba que los terrenos en los que se pensaba edificar la Alhóndiga, habían estado destinados a convertirse en plaza, según un plano de urbanización existente del barrio de Las Arenas. Decía también que en el mismo se venía celebrando mensualmente la feria de ganado de Las Arenas. 
 
Por otro lado, alegaba que se veían perjudicados, no sólo él, si no otros propietarios, como D. Martin Arizpe y D. Fernando Mieg, ya que las calles previstas en torno al mismo eran pequeñas: 6 mts., y no cumplían con las ordenanzas establecidas para aquella zona que estaba previsto tuvieran 15 metros de andadura, lo cual perjudicaba sus derechos y devaluaba sus propiedades. La última razón parecía realmente la motivación de aquella reclamación. El consistorio rechazó aquella petición alegando que dichos terrenos eran de propiedad comunal. 

 
Simón de Maturana solicitó la mediación del la Diputación General del Señorío de Bizkaia en escrito del 24 de Marzo de 1877. En dicho escrito, además de lo anteriormente expuesto, alegaba también que el consistorio pensaba adjudicar aquella Alhóndiga al solicitante, que, a su vez, era concejal del Ayuntamiento de Getxo, D. Diego de Uribarri. 
 
Por desgracia no ha aparecido más documentación acerca del edificio, ni de cómo terminó el litigio. Me inclino a pensar que su ejecución siguió adelante, y se realizó, en la zona del actual Puente Bizkaia, próxima a la ria. Si a lo largo de mis visitas a archivos logro alguna aproximación a la resolución del tema o a su ubicación física, lo traeré a estas paginas. Mientras tanto, sirvan la fotografías que acompañan a esta entrada para imaginar su posición, ya que estos planos corresponden a las fechas que nos referimos: (1889).

miércoles, 26 de marzo de 2014

DE LAS TABERNAS A LAS CASAS TXAKOLINERAS


De vez en cuando, mirando legajos, uno encuentra “joyitas” como la que voy a dar a luz. Hace ya casi doscientos años, en 1832, los labradores tuvieron que cambiar de hábitos. Mientras que anteriormente disfrutaban de sus escasos momentos de asueto en las tabernas en torno a una jarra de vino; así, de golpe y porrazo se presentó ante el “Intendente General del Señorío de Vizcaya” una denuncia que les prohibía acudir a aquellos lugares de diversión. Leer para creer. 
 
El 13 de Enero de 1832, los Regidores del Municipio de Getxo, Jose F. Diliz y Juan Antonio Cortina, ascendientes de los mismos apellidos que todavía corren por el municipio, se dirigieron al Señorío de Bizkaia para exponer con buenos razonamientos su queja, que fue así: 
 
...que los pobres labradores y gente común, como en casi todo todo este Noble Señorío, para disimular las fatigas de sus penosas tareas, no han tenido otra diversión que la de las tabernas, para jugar un par de cuartos, o, la pequeña ración de vino que la cortedad de sus medios les permite disfrutar, y sin embargo, ahora dos años, fueron denunciados ante el Señor Intendente General...”.

 
El motivo de aquella denuncia era la prescripción establecida en la Ley Tercera del Titulo treinta y cinco del Fuero, que expresaba “...Que se pueda jugar hasta dos reales con que no sea en taberna...,...ordenaban, y ordenaron, y de aquí adelante querían haver por Ley, y establecían por Fuero, que aunque se hallasen así jugando, o jugasen, o oviesen jugado hasta en cantidad de dos reales (aunque fuese en dinero seco) no puedan, acusados, ni denunciados, ni penados, ni executados: Salvo si lo tal fuese jugado en taberna, ca por el tal juego de taberna sean punidos, sin embargo, de esta Ley...”. 
 
Permitía aquella Ley, toda clase de juegos, fueran o no de suerte “...siempre que tengan el carácter de un honesto recreo o como dice la misma ley cuando son por pasatiempo . No perdían ese carácter aún cuando se jugase dinero efectivo si la cantidad que se interesaba no excedía de dos reales de la moneda época ; excediendo de esa suma, o si por más que no excediere, se jugaba en taberna, el juego no se consideraba lícito y los que en él tomasen parte incurrían en la pena que señalaban las leyes del reino...”.
 
Así que aquel lugar de culto para muchos labradores, se veía inhabilitado para aquellas, sus diversiones favoritas, alrededor de aquellos caldos y sus apuestas. Las tabernas desiertas, debido a los gravámenes a los que se vieron sometidas, que a su vez quebrantaban las arcas municipales, ya que las multas e impuestos no iban destinados a ellas. 


 
Lo que dio lugar que aquellas actividades pasaran a desarrollarse en la denominadas “Casas Chacolineras”, ya que estimaban que al no haber aranceles sobre ellas, no estaban sometidas al concepto de Tabernas, por lo que no estaban, opinaban los regidores municipales, sometidas a aquella Ley. 
 
Esto provocó que los dueños de las Tabernas reclamaran al Municipio que se les impusiera a las Casas Chacolineras, los mismos aranceles, para evitar los perjuicios que ellos arrastraban. 
 
El Municipio solicitó al Señorío de Bizkaia que “...se sirva a permitir y habilitar aquellos juegos sencillos en las tabernas, bajo vigilancia, y en su defecto dictaminar medidas similares para las Casas Chacolineras...”. 
 
El Señorío respondía que “...Las casa en las que se vende Chacoli están sujetas a los mismos reglamentos de Policía que las Tabernas de vino foráneo, y por lo tanto los Ediles de Guecho deben de hacerlos aplicables a las primeras que existiesen en su jurisdicción...,...y en igual concepto que a las tabernas...”. Aquel acuerdo fue tomado el 30 de Enero de 1832, por Diputación General en ejercicio de la Policía. Y venía firmado por los Sres. Ventades, Artiñano y Rotaeche. 



Como aparece en los bertzos del Cancionero Popular Vasco de D. Resurección Maria de Azkue, algunos de aquellos labradores, llegarían a sus casas sin cuartos.
..Igande astelen astartean
bai eta asteazkenean
tabernan kausi bide nindaike
beti edo geienean.
Buruan atz eta etxerat laster,
dirurik eztudanean...” 
 
...Si algún día me pierdo quizás
ya sabes donde me hallarás;
sea día de fiesta o de labor,
en la taberna me tendrás.
Cuando liquido los cuartos, después
van al hogar derechos mis pies...” 
 
Hasta aquí este pequeño suceso que provocó una autentica revolución, en las costumbres de los labradores y otras gentes de Getxo, en aquellos aciagos días de principio del Siglo XIX. Buenas razones de los caseros y malos entenderes de las autoridades competentes. Aunque sacamos la conclusión por los bertzos rescatados por Resurrección María de Azkue, que la sangre no llegó al río.

lunes, 24 de marzo de 2014

EL BANQUETE DE LA “LIGA VIZCAINA DE PRODUCTORES” EN AREETA-LAS ARENAS


Volviendo la vista atrás, en Areeta-Las Arenas, en algunos de sus centros de recreo, en el Club Marítimo, se celebraron en 1927 algunas fiestas y agasajos a personajes de la política del Estado. ¿Pero qué era esa Liga y qué celebraron en esas fechas? Será lo que veremos a continuación. 
 
Desde finales del Siglo XIX y hasta principio del XX, los ámbitos económicos sobre los que giraba la economía de Bizkaia (el mercado estatal y la siderometalúrgica) sufrieron grandes alteraciones, marcados entre otras cosas por el final de la guerra de Cuba (repatriación de capitales); recrudecimiento de la guerra de Transvaal en Inglaterra (elevación del precio de los minerales y fletes navieros) que ampliarían los mercados y consumos. 
 
Todo ello, asociado a la acumulación de capitales por parte de algunas familias, daría lugar a la aparición de una potente oligarquía, que favorecida por las magníficas posibilidades que les brindó la política restauradora, (que empezado en 1.874, con el pronunciamiento del general Martínez Campos en Sagunto, y que supuso el final de la I República), para defender desde la administración pública sus intereses, utilizando las instituciones, les auparía a grandes parcelas de poder. 


Los precedente a la creación del la (L.V.P.), nombre por el que la llamaremos a lo largo de este artículo, surge en 1.893. En ese año se habían firmado los llamados “Tratados de Comercio”, tratados que dificultaban los deseo proteccionistas de los empresarios. El día 9 de Diciembre de 1.893 se celebró un mitin en Bilbao, al que acudieron representantes de la patronal de Asturias, Bizkaia, Catalunya, Gipuzkoa y Madrid. Tras el mitin se formaría la “Liga Nacional de Productores”.

Su finalidad era el servir de elemento de presión frente a los poderes públicos. 
 
Casi a continuación, un año más tarde (1.894), emulando a la primera, nacería la (L.V.P.). Sus impulsores fueron un grupo de industriales bizkainos. Según sus estatutos, su objetivo era “...fomentar la producción vizcaína con el propósito de obtener de los poderes públicos la protección necesaria...”. 
 
Una de esas promotoras de agasajos fue la “Liga Vizcaina de Productores (L.V.P.)” Nació en 1894. Fue en buena medida, la entidad matriz desde la que se fundó, en 1898-1899, el Centro Industrial de Vizcaya para defender a los patronos integrados en ella de las demandas obreras y asesorarlos en todo lo relativo a las relaciones laborales. La (L.V.P.) fue uno de los más significativos grupos de interés surgidos para impulsar y perseguir una determinada política económica en el momento de la transformación del Estado liberal. 

 
En aquel ambiente político-económico, la “L.V. P.” y algunos miembros de la Cámara de Comercio bilbaina, el 30 de Agosto 1927 ofrecieron un banquete a Sebastián Castedo, Vicepresidente del “Consejo de Economía Nacional” en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera, en el “Club Marítimo de El Abra”.
 
En el Club Marítimo los preparativos se sucedían desde días anteriores. Aquel día amanecía caluroso y nublado, con viento sur, que al atardecer terminaría nuboso, pero el calor se dejó sentir de forma aplanadora a lo largo de todo el día. Para aquel banquete se preparó una alocución, que leería D. Federico de Echevarría, discurso no exento de coba para el homenajeado. Como si de un poema se tratara, le habían preparado el texto, para facilitar la lectura y entonación. En él hablaban sobre “...la relevante y distinguida personalidad...,...de su capacidad económica y arancelaria...,...de su gran patriotismo...,...de su impulso a la riqueza del país...”. 

Seguían palabras lisonjeras hacia el homenajeado, que ampliaban a quien definían como “...gran ciudadano...”, a quien denominaban con su titulo nobiliario de “Marqués de Estella”, que no era otro que el dictador Miguel Primo de Rivera. Terminó aquella alocución con un brindis dedicado al homenajeado, tras lo que pasaron a degustar un exquisito menú (ver fotografía inferior). Al homenaje asistieron 52 comensales y 3 invitados. El coste del mismo incluida propina fue de 1.998,05 pesetas. 

 
La prensa de la época también dedicaba un espacio al acontecimiento político-económico. En el diario “El Nervión” del día 30 del Agosto de 1927, se recogía el acto, en el que narraba el desarrollo del mismo, describiendo desde la conformación de la mesa de presidencia “...presidia la mesa D. Federico Echevarría, quien tenía a su derecha a D. Sebastián Castedo y a su izquierda al Contralmirate de la Armada Sr. Andujar...”. Participaban en aquel acto como oyentes, lo mas granado de la economía bizkaina los (Gandarias, Zubiria, Pradera, Zabala, Lequerica, Botin, Abaitua, y un largo etc. 
 
Entre los diarios que cubrían aquel acto, estaban los bilbainos “El Nervión”, “El Pueblo Vasco” y “El noticiero Bilbaino”; el Canario “La Tarde” y los madrileños “El Debate”, “El Sol” y “La Nación”. Todos ellos edulcoraban el acto. Parecía que las redacciones habían recibido un mismo texto. 
 
Hasta aquí esta reseña de uno de los actos de aquella “Liga Vizcaina de Productores (L.V.P.)”, que desde sus sedes de Getxo, desde sus despachos, influía en las decisiones económicas de toda la provincia y del estado.

viernes, 21 de marzo de 2014

CUANDO LA RABIA HACíA TEMBLAR A LOS VECINOS DE GETXO


Pocas enfermedades estuvieron tan asociadas al miedo de la población como la “Hidrofobia” más popularmente conocida como “La Rabia”. 
 
La rabia es una de las enfermedades más antiguas de la humanidad. Su conocimiento se remonta aproximadamente a cuatro mil años A.C.; es una enfermedad viral grave y mortal que puede afectar a todos los mamíferos, incluidos los humanos. Ha sido habitualmente detectada en algunas especies domésticas tales como perros, gatos, bovinos y caballos. Afecta principalmente al sistema nervioso central (SNC), produciendo una encefalomielitis aguda y al final, la muerte. 
 
Es producida por un virus de la familia “Rhabdoviridae”, que a lo largo de la historia ha recibido diversos nombres: “Hidrofobia”, “Derriengue” (rabia paralítica), en los bobinos se la conoce como “encefalitis bovina” o “lisa” (locura). Los romanos la acuñaron como “rabere” (rabiar), de la que derivó el término actual. 
 
El riesgo de rabia humana está todavía presente en Europa. Los casos declarados en humanos son pocos y esporádicos y ocurren normalmente en viajeros que han estado expuestos a animales rabiosos fuera del continente. 

 
Esta enfermedad está prácticamente extinguida gracias a las campañas de prevención y vacunación de las especies más sensibles a su contagio. Y, sobre todo, gracias a la vacuna del químico francés Louis Pasteur. Pero no siempre fue así. En 1928 nuestro pueblo, Getxo, fue sacudido por esta grave enfermedad de la que fueron paganos perros y gatos. 
 
Esta epidemia se extendió por nuestro municipio, afectando a animales que habitaban en toda clase de hogares: pobres y ricos. Una de las primeras menciones a perros infectados es la que el 30 de enero de 1928, hacía el Director del “Instituto de Higiene de Bilbao”. Se refería al perro de un ilustre vecino de Punta Begoña, D. Horacio Echevarrieta, su fiel acompañante había fallecido repentinamente.
 
Pero no iba a ser la única. Esta vez el animal sería un gato: el 1 de Febrero de 1928, se recibía un informe de “Inspección de Sanidad e Higiene Pecuaria” de Getxo. En dicho informe se decía “...un gato, propiedad del vecino de esta D. Nicolas Santa Maria, habitante del caserío Ibatao, ha mordido a 4 hijos del mismo, por los síntomas y lo excitado que se hallaba, se sospecha que se trate de la rabia...,...la cabeza del animal ha sido remitida al Laboratorio Municipal de Bilbao...”. Se recomendaba a los mordidos pasar por dicho centro, por si fuera necesario proceder a su vacunación. Como aquel felino, no contento con atacar a los niños anteriormente citados, había atacado a otros animales domésticos (perro y otros gatos de la casa), se dispusieron las medidas contempladas en la Ley, el sacrificio de todos los animales. 
 
Se sucedían episodios que bien pudieran definirse como de histeria colectiva. Se sucedían las denuncias relacionadas con cualquier perro que fuera visto suelto y sin bozal (ver fotografía inferior). También intervino el Gobernador Civil, que el 16 de Febrero de aquel año, emitía una circular publicada en el Boletín Oficial de la provincia el día 17, por la cual se ordenaba denunciar ante las autoridades a todos aquellos que infringieran la normativa que obligaba a llevar a los perros atados y con bozal. 

 
Una idea de aquella histeria nos la da el decreto de alcaldía del día 6 de Marzo de 1928, en el mismo, tras aparecer vagabundeando y sin bozal, por Las Arenas, un perro “Seter algo mestizo”, con manchas en ojo, costado y caderas, se hacia insistentemente constancia de que eran de color “rojo”. Aquel perro fue encerrado en los “cuartos de detención”, cual vulgar delincuente. Se daba un plazo de tres días para que su dueño lo reclamara, pasado el cual el perro sería sacrificado. 
 
El día 7 de Marzo, se denunciaba que un perro de D. José Gabiña, domiciliado en un piso situado sobre la “Taberna de Marta”, había mordido al joven Federico Ibarra, causándole algunas heridas. Se siguió el protocolo que marcaban las ordenanzas sometiendo al perro a observación. Por la forma en la que estaba redactado el informe, la juventud no era acreedora del titulo de Don. 
 
Las denuncias se multiplicaban. Varios vecinos de Las Arenas se hacían acreedores de sanciones por no llevar a sus perros atados y con bozal. Entre los mismos se encontraban Marcos de Zamacona, Daniel de Cortazar, Rafel Vierna, Vicente Barquin, Enrique Borda, Manuel Galindez, Juan Sagredo y Juan de Zabala y Arellano. Las multas eran de una media de 320 pesetas, cantidad elevada para la época. 

  
El 5 de Mayo de 1928 el Alcalde de Getxo D. Juan L. Prado Mathurin emitía un Bando al respecto y hacia saber: 
 
...ante la persistencia de los casos de rabia, con el temor de que se hubiera inoculado el virus de la rabia a los gatos, se iban a tomar medidas excepcionales...”.
 
Aquellas medidas consistían en: 
 
...todos los perros deberán de ir acompañados de sus dueños, con correa o cadena y bozal..”. 
 
...los perros que estuvieran fuera de la norma anterior, serían capturados y sacrificados de forma inmediata...”. 
 
...los gatos debían de permanecer encerrados en sus domicilios, o bien en caso de no atender el bando, serian inmediatamente sacrificados...”.
...los dueños de perros y gatos que no cumplieran las ordenanzas serian multados severamente...”. 
 
Eran días aciagos para aquellos pobres animales (ver Bando).

  
El 20 de Abril de 1928 era sacrificado un perro y sometidos a vigilancia el resto de los mismos, propiedad del marqués de Arriluze, por tener el primero síntomas de rabia. El 3 de Mayo era el veterinario municipal quien alertaba de la necesidad de no permitir salir a los perros sin cumplir la normativa, dada la persistente extensión de la epidemia. Las noticias sobre mordedura y perros rabiosos se repetían. Se realizó un informe pormenorizado de los casos que se venían sucediendo (ver fotografía inferior). 

 
La Sección Epidemiológica del “Instituto Provincial de Higiene de Vizcaya”, el 12 de Mayo de 1928, emitió sus primeros informes sobre casos de rabia. Tras analizar la cabeza de un perro, decían que el mismo presentaba “...lesiones de “Nelis Van Gehuchten, intensamente positivas, de lo que se deducía un diagnostico de Animal Hidrófobo...”. 
 
Así mismo se producía otro caso de ataque, esta vez a un niño de 12 años, se trataba de Angel Bengoechea. El pequeño había sido mordido por el perro de D. Lucio Ugalde. Aquel perro días antes había matado varias gallinas. Por lo que su cabeza fue cortada y enviada al Instituto Epidemiológico. 
 
El 30 de Julio de 1928 el Director General de Agricultura y Montes Sr. Benjumea, publicó en el Boletín Oficial de la Provincia un informe sobre esta epidemia. En el mismo daba cuenta de la celebración en París de la reunión anual de Epizootias, a la que asistieron representantes de más de 40 países. Se llegó a la conclusión de que era necesario una actuación conjunta para reducir y extinguir la rabia. Siguiendo el ejemplo de otros países más avanzados, aconsejaba: 
 
La adopción por parte de los Gobiernos Civiles e Inspecciones Pecuarias de severas medidas encaminadas al cumplimiento de los Reglamentos de Epizootias para prevención de la rabia, publicando circulares y pasquines, poniendo en practica medidas para la participación ciudadana. 
 
La no aplicación de vacunas a los animales, y la no facilitación de vacunas contra la rabia, si la petición no iba acompañada de la autorización de las alcaldías, en la que se manifestara que bajo su responsabilidad el animal debería ser sometido a vigilancia durante 40días. 

 
La ocultación de aquella enfermedad así como las transgresiones relativas a la misma debieran de ser castigadas de acuerdo con las reglamentaciones con rigurosidad. 
 
En una circular adjunta se estableció que de acuerdo con las Disposiciones de los Capítulos IV y XVIII del reglamento de Epizootias del 30 de Agosto de 1917, que había sido modificado por Real Orden de la Presidencia del Directorio Militar (Dictadura de Primo de Rivera), del 26 de Noviembre de 1926, por orden del Gobierno Civil, se declaraba en estado de infección de rabia a toda la provincia. 
 
Para los animales, sin embargo, en la circular que acompañaba, el futuro era mas negro, ya que se autorizaba sacrificarlos en el mismo momento de su captura, si el agente estimaba que podía correr peligro.
 
Pero no solo era a los perros a quien el futuro se les presentaba sombrío, también a otras especies (gatos y cerdos), que pudieran haber sido mordidos por otro animal atacado de la misma enfermedad. Aún en los casos de no presentar manifestaciones rábicas, se les debería de sacrificar al momento. Decía aquella circular “...los animales herbívoros, mordidos por otro animal rabioso, serán “secuestrados” durante 3 meses, salvo que sus dueños autoricen su vacunación...”. Los solípedos y vacunos podían seguir prestando servicio a condición de que los primeros fueran provistos de bozal. 
 
La contundencia de aquellas medidas eran proporcionadas a las del funcionamiento de la dictadura de Primo de Rivera. En aquellos días se sacrificaron 39 perros y 20 gatos. 
 
Hasta aquí un recordatorio de aquellos días, en los que por una epidemia de rabia, perros, gatos, cerdos y cualquier otro animal sospechoso, podía terminar sus día decapitado y su dueño castigado con una fuerte multa.

miércoles, 19 de marzo de 2014

LOS PRIMEROS PASOS DE LA CASA SOCIAL


La “Casa Social” de Areeta-Las Arenas, edificio del cual ya he hablado en varias entradas de mi Blog, “La Sociedad Ondarrak y Berantzagi de Areeta” (13-07-2012), “La larga sesión del Cine en Getxo -III-” (16-01-2013), “Programa de mano de la Casa Social de Las Arenas” (08-03-2013) y en la titulada “La Casa Social, el Euskera en el teatro” (12-03-2013). También hacía mención de ella en la entrada “Alberto San Cristobal-Arlotadas” (12-04-2013). 
 
Este edificio que forma parte de la historia de Areeta-Las Arenas, única sala de cine-teatro que permanece en pie de todas las que a lo largo de la historia del celuloide han existido en Getxo, ha recibido muchos nombres, unos oficiales y otros populares, “Casa Social Parroquial de Nuestra Señora de Las Mercedes”, “Teatro Cinema Social”, “Cine social”, “El Social”, fue fundado el 15 de Noviembre de 1.926, como casa social parroquial. La primera película de cine sonoro que se proyectó fue “Horizontes Perdidos” en 1.940. 

 
Por casualidad, desempolvando viejos legajos, en uno de esos expedientes guardados con mucho celo en los archivos forales, he localizado una pequeña joya de 1926. Se trata de un folleto de presentación del proyecto de la “Gran Casa Social Parroquial de Nuestra Señora de las Mercedes”, de Areeta-Las Arenas. En él se incluyen las cartas de apoyo al proyecto del Obispo de Gasteiz (Mons. Zacarías Martínez) y del Alcalde de Getxo (Luis de Urresti). 
 
En él realizan la presentación de aquel proyecto todos los estamentos eclesiásticos que formaban parte de la Parroquia de Las Mercedes. Entre los mismos se encontraban D. Manuel Escauriaza (Párroco), D. Joaquin Urigüen (Presidente de las Conferencias de San vicente de Paul), D. Emilio Zaballa (Presidente del Centro del Apostolado de la Oración), D. Adrian de Ugarte (Vicepresidente), D. Agustín Mutiozabal (Tesorero), D. Fermín Beraza y D. Luciano Bravo (Vocales) y D. Ignacio L. Alegria (Secretario). 
 
En la presentación del proyecto, exponían los objetivos que perseguía el mismo. Hacían referencia a un escrito de su párroco, redactado en su primer boletín parroquial “...vendrá la formación de la Juventud Católica Parroquial, donde se cobijarán todas las obras de la parroquia..., todo cuanto el calor de la parroquia vive...,incluyendo el grandioso salón de actos y Casa Cural...”.


Seguía aquella carta explicando los medios económicos con los que contaban “...no cuento con mas medios materiales que mil pesetas...,...!!diréis, y con razón, que vuestro párroco esta chiflado!!...”. Realizaba en él una curiosa alusión a su Jefe “...y quiera Él aumente de manera prodigiosa mi chifladura y sea de las contagiosas...,...el día que haya doscientos chiflados por y para el Amo, nuestros proyectos serán un hecho...”. 
 
En aquel folleto explicaban las características del edificio parroquial: 
 
En el alababan la majestuosidad de la fachada, de la que decían que “...en consonancia con el pueblo que la levanta...,...!!Si, Las Arenas, grande en todo, reclama y exige lo que ves!!...”. En la planta baja de aquel edificio iba un salón de actos con butacas plateas y palcos a todo confort para la época, con capacidad para 800 espectadores. Afirmaban que se realizarían espectáculos de teatro y cine, así como obras sociales católicas. También dispondrá de 5 salas donde “...la señoritas tendrán sus reuniones, sus ratos de solaz...”. 

 
Sobre el teatro iba el Centro Católico. Contaba con dos espaciosos salones, uno para los caballeros y otro para los jóvenes; sala de billares, de tresillo y gimnasio, además de biblioteca. Sobre aquel Centro estaba previsto que fuera la Casa Cural, con habitaciones para el clero parroquial, sacristán y conserje. 
 
En el folleto pedían dinero y exponían sus razones al barrio, “...¿Los que hemos hecho un gran campo de fut-bol, orgullo de nuestro pueblo...,...no podemos hacer los que no hay?...”. 

  
Hasta aquí he traído este folleto, que más tarde daría lugar a ese bello y solitario Salón Teatro, salón que tras el incendio de la Iglesia de Las Mercedes, durante el golpe de estado de 1936, sirvió de lugar de culto, hasta Septiembre de 1.944 en que se abrió sus puertas la nueva iglesia. Entonces el salón, arrendado por Emilio Beltrán, pasaría a ser un Teatro Cinema comercial hasta final de los años 70. Hoy es sede de la “Escuela de Música Andres Isasi”.

lunes, 17 de marzo de 2014

FEDE MERINO LA FOTOGRAFIA DE CALLE EN ALGORTA


Cuando hablamos de la fotografía en Getxo, lo hacemos pensando en sus calles, sus gentes, sus edificios, pero pocas veces pensamos en el personaje que se sitúa detrás de la cámara. De cómo ve la imagen, a las personas, a la sociedad, cómo las siente, quién es, de dónde viene, a dónde quiere ir, qué desea transmitir. Esto es lo que trataremos de ver a través de Fede Merino. 
 
Pero, ¿quién es Fede Merino?, hay personas que necesitan presentación, pero el personaje que nos trae, lleva tanto tiempo entre nosotros, en nuestras calles, en nuestras fiestas, que se mimetiza en nuestro paisaje urbano. A pesar de ello haremos una retrospectiva de su historia. 
 
Fede Marino nace en Reinosa (Cantabria), en 1943, sus primeros estudios los realiza en el Colegio San Jose (un Colegio de Frailes). En aquella época Reinosa era una sociedad doble, por un lado ganadera y por otro industrial. En 1950 contaba con una población de 9.450 habitantes. Los juegos de calle de los niños de la época eran afines a los juegos vascos, en su opinión “...la industria allí asentada (una filial de AHV, con técnicos y gerentes vascos) daba presencia diaria a la cultura vasca...”, “...Todos los pueblos del Cantábrico son afines en paisaje, tipología y cultura, de hecho, cuando vinimos a vivir a Euskadi, apenas noté diferencias...”. 

 
A los 13 años fue a estudiar a Madrid, al seminario diocesano, realizando los cursos de latín y filosofía, permaneció en él hasta los 20 años. Con su título de Profesor de Letras bajo el brazo, viajará a Donostia, donde se habían asentado sus padres desde 1960. Vive durante un corto periodo de tiempo en Bilbao (1967-1968), hasta que se afinca en Algorta en 1969. 
 
En esos años tiene una vocación doble, está a medio camino entre el fotógrafo y el literato. Su primera vocación le lleva a escribir, “...las letras son mi universo...”, escribe poesía, teatro, cuentos, novela, aunque en ese tiempo no llega a publicar, salvo en alguna revista. Se presenta al Premio Planeta, en el año 1975, con una novela titulada “REVOLVER (arma y búsqueda)...”, novelando de su propia vida. 
 
Finalmente elegirá como medio de expresión la fotografía, “...literatura y fotografía son juegos mentales, que empiezan en la cabeza..,...luego tienes un instrumento, puede ser la pluma, puede ser la cámara, pero el espacio de creación es común, es el cerebro...”. 

 
Desde pequeño siente una gran atracción por el dibujo, tiene una inclinación clara a todas la formas de expresión gráfica. Cultiva con exquisitez la caligrafía, llena de casas y cerditos los azulejos de la cocina y aún hoy sigue abocetando sus trabajos. Y siente preferencia por el lápiz y la tinta china. 
 
Sus primeras fotografías las realiza a los 10 años. Alguno de esos negativos los conserva gracias a su ama. En su casa siempre había una cámara, que para él era “...un instrumento mágico..”. Sus primeras fotografías las realiza con una cámara “Kodak/cajón”, que utilizaba una película 120, “...eran unas cámaras cuadradas, negras, misteriosas e impracticables, en las que a duras penas veías lo que pretendías fotografiar, que parecían cajas de zapatos...”. Las fotografías que realizó en aquella época, estaban fundamentalmente relacionadas con temas familiares. 
 
Siempre piensa mucho las fotografías. Guarda en su recuerdo una que con 11 años, realizó a su tío Pedro, que era ganadero y posaba junto a una pareja de vacas, “...oye el disparo!, pero duda que haya tomado la fotografía, así que vuelve a disparar, …”, al final dos tíos Pedro y cuatro vacas con sus ocho cuernos!!! No conserva el negativo, pero en su memoria la imagen permanece indeleble. 

 
Del mundo de la fotografía, lo que más le atrajo fue su capacidad de contener mensajes, “...si no los contiene, también los contiene: la cámara siempre muestra la intención y la voluntad del fotógrafo...”. La capacidad de la cámara de interpretar y comunicar pensamientos, es tan grande como la de la literatura. Para él, esa fue una de las razones que le empujo al mundo de la fotografía, y otra razón fue la inmediatez, que en un momento “... resuelve y contiene todo lo que se quiere decir...”.

Fede, al preguntarle qué es la fotografía, responde: "...El fotógrafo es testigo, memoria, intérprete y trasmisor de la Realidad...", al preguntarle si un fotógrafo se hace o nace, me dice que “...todo depende del mundo interior de cada uno, es en ese mundo interior donde se están produciendo las cosas..”, por eso afirma que todo oficio responde a necesidades interiores. La técnica viene a continuación a resolver los problemas para manifestar adecuadamente ese mundo interior. 
  
Respecto a sus maestros en la fotografía, según él, provienen del mundo de las letras, más que de la imagen. Uno de ellos (desde 1973) es Julio Caro Baroja, de él tiene una retrato en su estudio “...a la izquierda, bajo la ventana, es el único ser humano que me acompaña todos los días. Ya no me habla como entonces, pero me basta ver sus ojos y sentir su aliento para saber lo que tengo que hacer...”. Otras fuentes han sido la literatura Taoista, la novela americana del siglo XX, Henri Cartier Bresson, magnífico fotógrafo francés, considerado por muchos el padre del fotorreportaje, y viejos amigos y maestros como Oteiza y Chillida. 

 
Cuando hablamos de Getxo, de sus lugares preferidos, cita el Puerto Viejo. Un lugar poco mediatizado por las prisas y los ruidos, donde conviven los perros y los gatos, los niños y los mayores, donde la conversación es fácil y los personajes entrañables. Como gran observador que es, lo que más le interesa es lo que ocurre en la calle, la vida de la gente ordinaria, que tan bien, ha sabido plasmar en sus fotografías: los juegos de los niños, las escenas del mercado, los trabajos de cada día, esos momentos mágicos entre los últimos rayos de sol y el humo de los cigarrillos, en torno a un vaso de vino. 
 
A lo largo de este reportaje reproduzco algunas esas fotografías, que ven ese Getxo plácido que tan bien ha sabido mostrar, donde la vida era muy diferente a la actual, el espacio estaba menos lleno de ruido, había menos prisa, los vestidos eran más baratos, los coches más pequeños. La gente en las casas tenía menos cosas, era una vida más simple, donde las relaciones eran pausadas, donde los conflictos eran fáciles de resolver. 
 
Sus recuerdos de las fiestas son agradables, más centrados en el Puerto Viejo, para él “...las fiestas grandes eran las del Puerto...,... luego la gente empezó a desplazarse para arriba...”, pero los buenos momentos del Puerto son imborrables. 
 
Sus recuerdos de las movidas reivindicativas de los años 70-80, los verbaliza como de mayor afinidad que la actual, fundamentalmente de carácter abertzale, con unos objetivos más focalizados. Quizá una de las mayores celebradas en Algorta fue la de la reivindicación de la legalización de la Ikurriña, en 1977, en la que participó la mayor parte de la población. Todas aquellas reivindicaciones, tenían su espacio en las fiestas del Puerto. 

  
Volviendo a la fotografía, para Fede, lo más importante es el contenido, el significado, Y a la hora de manifestar el significado, casi siempre se queda con el blanco y negro, en el que el color es descartado a favor del contenido. Para él las arrugas del rostro son relatos “...como me dijo un bermeano, cada arruga es una galerna sufrida en la mar...”. 
 
En una de sus fotografías, sacada en el Bar Gurugú de Algorta, se plasma la magia y el poder de la fotografía. “...Es media tarde, los viejos amigos juegan, como cada día, su partida de cartas, a esa hora la luz que se cuela por la ventana es asombrosa, viste de modo diferente a cada personaje, el momento es silencioso y sosegado, el humo del tabaco da cuerpo a la luz...: es en ese momento cuando la fotografía se ofrece a tus ojos en todo su esplendor, como una flor o un atardecer. Entonces sacas la cámara que llevas siempre en el bolsillo y disparas, y ya está...” Es más importante el mensaje que los instrumentos y las técnicas, da lo mismo fotografía analógica que digital, lo importante es lo que quieres transmitir. 
 
Entre sus trabajos fotográficos está el libro editado en 2012 “La Nobleza de la Vida Cotidiana, Getxo 1973/1998”, el Archivo Gráfico del Teatro Arriaga (Bilbao) entre 1987 y 2003, y considera como su preferido el que realizó en 1986/87 en AHV, editado en 2013 bajo el título “Altos Hornos de Vizcaya y la Industrialización”, que, como refleja en su presentación “...es la historia de los titanes, que levantaron en vilo las montañas, y cambiaron el destino de los tiempos...”. 

 
A lo largo de su vida profesional ha utilizado varias cámaras, pero dos son sus preferidas, una Reflex Nikon FM2, cargada con TRIX y su objetivo preferido: el 24 mm., y una cámara Rollei 35S que habitó en su bolsillo durante 30 años y que aún se conserva en buen estado. 
 
Hablando de los mensajes que contienen las fotografías, matiza “...toda fotografía (incluso la más banal) tiene un mensaje político, unas más implícito, otras más explicito, que corresponde al sentir político del fotógrafo. Por otro lado el sentir político del receptor de la fotografía condiciona su percepción, como la caja de resonancia condiciona el sonido de la cuerda...”. 
 
Aunque a veces depende de los canales, de los intereses de venta de esa imagen, de la distribución que de la misma hagan las agencias. Por ejemplo: “...Guerra de Vietnam, la campaña con imágenes que hace Paris March, contra la guerra generan conciencia y opinión en todo el mundo hasta obligar a EEUU a retirarse...”. 

 
Aunque como él mismo reconoce “...soy poco viajero...”, entre las fotografías que aún le gustaría realizar están los paisajes nevados y ese mundo mágico que es China y su cultura milenaria. En su momento se quedó con ganas de haber bajado a la mina y retratar aquel mundo de cuarzo, oscuro y violento, de rostros sudorosos tiznados por el carbón. 
 
Desde 1985-86 tiene como colaborador a su hijo Karlos, con quien pacta todos los trabajos, “...hay que pactar todo, debe ser así y es muy bonito que así sea...”, de otro modo aparece la imposición y fallan los resultados. También reconoce que existen territorios en los que su hijo tiene más capacidad “...es un gran técnico en el laboratorio y en informática...”. Buscando definirlo lo hace hablando de la música: "...Karlos es más interprete que compositor...”.
 
Opina que su legado fotográfico está reflejado en su libro “La Nobleza de la Vida Cotidiana, Getxo 1973/1998”, impregnado por el pensamiento de Julio Caro Baroja: “...La Vida Cotidiana es un territorio no atendido, y sin embargo es el origen, el contenido y el sostén de la vida entera...”. 

 
Hasta aquí un pequeño semblante de este fotógrafo, que vive actualmente en Berango, que ha sabido plasmar con su cámara muchos de los momentos más entrañables que en los diferentes rincones de Getxo han protagonizado algunos de sus vecinos. En el mismo, para justificar algunas de las afirmaciones sobre su magia como fotógrafo, incorporo algunas de sus obras de arte, que amablemente me ha permitido utilizar.

viernes, 14 de marzo de 2014

INAUTERIAK 2014 EN ALGORTA


A pesar de que a lo largo de la historia esta fiesta de la irreverencia, de la critica social, de la sátira, donde el colorido y las máscaras ocultan los rostros y hacen anónima la fiesta de la alegría desmedida, ha tenido cabida en nuestros barrios. No he conseguido encontrar documento alguno, en el que se haga referencia a la misma en nuestro municipio. Ni en programas de fiestas, salvo alguna referencia a partir de los años 70, no aparecen recogidos en escritos municipales. 

  
Esta fiesta de los mil nombres en Euskal Herria “Aratusteak, Aratoste, Inauteria, Inoteriak, Inhauteri, Ihauteri, Ihaute, Iaute, Iote, Iyoteak, kasranabalak”, resucita renovada cada año y siempre nos sorprende, nos despierta de la vida cotidiana, irrumpe en nuestras calles, gracias a la imaginación de los disfraces. 

  
La búsqueda del disfraz perfecto, la máscara que oculta el rostro, el disfraz y la careta, esa excusa para convertirnos en alguien que no somos. Esa transgresión que mezclada con la música anima nuestras calles y plazas, que nos aleja de ese tiempo más dramático, más oscuro que es la cuaresma, donde todo está proscrito y prohibido, hace de ella algo especial. 

 
Fiesta pagana que se celebraba en la antigüedad, rememorando las Saturnales romanas en honor del dios Saturno. Fiestas en las que algunas leyes dejaban de estar en vigor, las diferencias sociales se suspendían, así como los buenos modales impuestos por las normas. Este año, al igual que otros anteriores, han vuelto a irrumpir en nuestros barrios. 

  
Hasta el último día de carnavales, esa, la estrella solitaria que nos da la vida, pero que algún día nos la arrebatará. Ha venido a unirse a la alegría de la fiesta. Gentes que llegados desde otros mares, al igual que nuestros antepasados, han tenido que emigrar desde sus pueblos en busca de mejores condiciones de vida, hoy por derecho propio, uno más entre nosotros, han llenado la kalejira de colorido, alegrando nuestras calles. 

 
Y como en el carnaval reina la transgresión de toda norma moral y social han recorrido nuestras calles magos musicales, jóvenes roqueros, orondos obispos, emperadores romanos y algún recluso con tuba; alegres y bellas vickingas y enmascaradas; carritos con alegorías a la “Amatxu de Begoña”; diversos grupos de feministas, algunas con caras bellamente cadavéricas; reivindicativas sufragistas, celebrando el día de la mujer trabajadora; piratas, brujas.


Toda suerte de personajes, hasta un piolín con su vástago a hombros; familias enteras rebosantes de alegría; también una bruja de Walt Disney; simpáticas “Cruellas de vil” a quienes solo faltaban las dálmatas; un colorista desfile de vecinos llegados desde sudamérica, que con sus colores Athleticos y sus retoños, ponían un toque caribeño a la fiesta; y como no: una tribu de punkis que llenaba la calle con sus cinturones claveteados y sus pegatinas cadavéricas. Y adultos convertidos en niños y niños que al igual que sus progenitores desbordaban ilusión y alegría.

 
Un año más la magia del carnaval ha llenado nuestras calles y ha calado con fuerza en el corazón de los Getxotarras. !Hasta el año que viene!

miércoles, 12 de marzo de 2014

EL CUENTO DE MARZO DE RAPHA BILBAO


Nuevamente, como cada mes, ya está entre nosotros Rapha Bilbao. Sus narraciones cortas, llenan de alguna manera un momento de nuestro entretenimiento. Dudas, sorpresas, intriga y, sobre todo, la acción, que nunca debe abandonar a un cuento, nos hacen pensar en lo bonito y feo de nuestra existencia. Como siempre, llegan acompañados de esas fabulosas viñetas, de ese genio de las ilustraciones, que es Alex Orbe.


Sirva este breve apunte como muestra de su contenido: 
 
Mi amiga Khakhi alquiló una casa amueblada a un alcohólico rehabilitado. Me llamó para que le hiciera compañía. Me dijo que ya no bebía. Me lo pensé y un domingo me presenté en su casa. Todo fue bien hasta que un día se compró unos zapatos con mariposas. Me dijo que su marido le había telefoneado anunciándole su llegada. Ella le quería sorprender con sus zapatos nuevos. Una semana más tarde de su regreso, la casa era un infierno. Tanto, que hasta las mariposas de sus zapatos volaron por la ventana

 
ZAPATOS CON MARIPOSAS” es un cuento recordado. Sucedió... Y sigue sucediendo.
A continuación el enlace:


lunes, 10 de marzo de 2014

LA CRISIS DE LA RABA DE BACALAO NORUEGA DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL y -II-.


Siguiendo con esta entrada, hoy llegamos al final de la misma, con los acontecimientos y noticias alarmantes que sobre aquel producto se produjeron. El encarecimiento del producto, así como las soluciones que se tuvieron que adoptar para que los arrantzales, pudieran seguir faenando, en ellos intervinieron la Diputación de Bizkaia y su Diputado General Sr. Sota. 
 
Se inició una investigación para determinar el número real de embarcaciones de cada puerto, y la distribución de raba que les correspondía. Se realizó de acuerdo al siguiente cuadro (ver fotografía inferior). 

 
Las noticias que llegaban procedentes del Mercado de la Raba, eran alarmantes. Desde Santander, Jorge Mowinckel (operador del mercado de la raba), en un informe del mes de Agosto de 1917, decía que en el Estado Español, la existencia de aquel producto se podía considerar nula. Y que los pocos barriles que quedaban adquirían precios exorbitantes (de 350 a 400 pesetas barril), con tendencia al alza. Para el gremio de pescadores de aquella provincia llegaba Raba procedente de América en pequeñas cantidades. Dicho suministrador ofrecía sus contactos para tratar de conseguir el producto. 
 
Inglaterra tenía reservado el 85% de la raba noruega, pero sus acuerdos con Alemania le impedían ceder parte de aquel producto, y solo en caso de que el Imperio alemán no utilizase aquellas partidas, podría plantearse ceder parte del producto a terceros. El Presidente de la Diputación de Bizkaia D. Ramón de la Sota, realizó gestiones con el Ministro de Estado Inglés Sr. A, J, Balfour a través del embajador español en Londres, D. Alfonso Merry del Val., encaminadas a que cediera el 15% del producto para las flotas pesqueras españolas. 

En Octubre de 1917, el Presidente de la Asociación de Navieros de Bilbao, informaba al Presidente de la Diputación Bizkaína Sr. de la Sota, que estaban realizando trabajos de mediación a través del ministerio en Copenhague. Se redoblaban los esfuerzos y en ese mismo mes a través de la empresa bilbaina “Suministros José de Aguirre”, se recibían 15 barriles de raba de bacalao de Terranova. 
 
A pesar de la falta de existencias del apreciado producto, el 12 de Noviembre de 1917, el Presidente del Gremio de Pescadores de San Nicolás de Algorta D. Martín Palacios, se dirigía al Presidente de la Diputación Bizkaina, informándole de que dicha cofradía tenía existencias de raba suficientes, por lo que no precisaba, de momento, de nuevas partidas. 
 
El 24 de Noviembre de 1917, Luis Garcia Cazaña, “Representante de Casas Nacionales y Extrajeras”, como indicaba en el membrete de sus cartas, ofrecía a la Diputación de Bizkaia, 150 barriles de raba de calidad extra-superior y 50 de calidad segunda, procedente de Noruega, al precio de 300 pesetas el barril, aunque no podía garantizar la fecha de llegada, dada la dificultad de los transportes marítimos por el conflicto bélico con Alemania. Parece que el retraso de las gestiones de la diputación, provocaron que parte de aquellos barriles fueran vendidos a otros, encareciéndose el precio inicial, debido al aumento de la demanda del producto. 

  
El 13 de Noviembre de 1917, el Secretario de Estado comunicaba en una misiva firmada por el subsecretario Marqués de Amposta, acerca de las gestiones del ministerio en Christiania. Informaba del envío a Bilbao de 6 barriles de raba de arenque, para ser probada por nuestros pescadores, a bordo del vapor noruego “San Andrés” de la compañía “Otto Thoresens Line”. Dicho producto había salido con destino a Barcelona, desde donde iba a ser reenviado por el agente de la compañía a Bilbao. Debido al encarecimiento que el producto experimentaba por los seguros de mar y guerra, proponían que un pequeño velero llevara aquella raba y al retornar, hiciera escala en Gibraltar, cargando en Cádiz 450 toneladas de sal, sin tocar puerto inglés, o sea sin tocar zona de guerra, lo que reduciría, entre otras cosas el coste del seguro. 
 
Los 6 barriles de huevas de pescado, que suponían 1640 kilos, llegaron a puerto el 19 de noviembre. Sin embargo, el 24 de Diciembre, todavía continuaban en la aduana de Barcelona. Parece que hubo alguna confusión con los agentes distribuidores, y la empresa catalana de agentes marítimos “Talavera é Hijos”, advertía a la diputación bizkaina de aquel hecho. 

 
Las cofradías bizkainas urgían para la adquisición de la raba, ya que la campaña de la sardina y bonito estaba resultando buena, y se les estaba terminando el cebo. La “Cofradía de San Nicolás” de Algorta adquirió en Diciembre, a aquella empresa, un barril al precio de 350 pesetas. 
 
Las gestiones en Christiania se sucedían por parte de la legación española. El 17 de enero de 1918 el subsecretario de estado, enviaba un informe sobre calidades y precios que había sido remitido por parte de la legación en aquel país. En ella se decía que: “...Raba de bacalao imposible. Raba de arenque como muestra enviada, precio 50 coronas 100 kilos. Raba de segunda calidad, de color mas oscuro y menos limpia, a 40 coronas los 100 kilos. Coste del flete unas 300 coronas tonelada...”. Según dicho informe, era difícil obtener bonificaciones para rebajar aquellos precios, salvo que se consiguieran 400 toneladas de sal de Cádiz. También en fletes y seguros si se realizaba en barco de vela, que transitara fuera de zonas peligrosas. 

Mientras tanto, el representante Luis Garcia Cazaña informaba del desestimiento de una operación anterior, y de sus gestiones con la casa “Newfoundland” de Terranova para la adquisición de 2.000 barriles de raba de bacalao. Dicha mercancía iba a ser puesta en un puerto carbonero en Inglaterra para que los buques que fueran a por carbón, la fueran trayendo poco a poco. Finalmente esta forma de transporte fue desechada porque el gobierno inglés no autorizaba la salida de veleros de Terranova a Inglaterra a causa de la guerra submarina. Entonces se realizaron nuevas gestiones para ver si era factible trasladar aquel producto de Terranova a Nueva York, y así facilitar la importación a la península.
 
Las compañías aseguradoras establecían condiciones en sus pólizas para el aseguramiento de las cargas en casos de naufragios, abordajes y otras causas. Aquellas franquicias se calculaban sobre el total de la carga asegurada. Los porcentajes se establecían en función del producto. En el caso de los pescados secos o salados el porcentaje era del 15%. 
 
Algunas de aquellas compañías que aseguraron la carga fueron: La gaditana “The Indemnity Mutual Marine Assurance Company Limited”, y la madrileña de seguros marítimos “El Atlas”, que presentaba una relación de los productos que aseguraba junto con los porcentajes que aplicaba a la carga. Incluyo el cuadro de productos porque nos ofrece una idea de los consumibles de la época, que iban desde (lanas lavadas, zarzaparrilla, añil, papel de estraza, sal y otros muchos productos) (ver cuadro inferior). 

 
Debido a que la escasez por la guerra provocaba el alza de los precios, y a que dicho producto era consumido preferentemente por Inglaterra y Francia, hacían del mismo, un bien casi inasequible para los pescadores bizkainos. La intervención de la Diputación de Bizkaia, y más concretamente la de su Presidente D. Ramón de la Sota y Llano, que en 1918, facilitó la adquisición de 1150 barriles de “Raba de Arenque”. Fueron enviados por la Compañía “Otto Thoresens Line” de Chistriania el 19 de febrero de 1918. 

  
Dado que las Cofradías de Mareantes no tenían capacidad para hacer frente al pago previo que les exigían en Noruega, el Presidente de la Diputación de Bizkaia D. Ramón de la Sota, adelantó 360.000 pesetas. Dinero que las cofradías se comprometieron a abonar. No obstante, debido a la mala campaña de la sardina, tuvieron dificultades para devolver el préstamo. 

 
El Presidente de la “Cofradía de Pescadores de San Nicolás de Bari” de Algorta D. Santiago Deusto, dirigía una carta el 26 de Mayo de 1918, al Presidente de la Diputación de Bizkaia. En ella exponía lo siguiente: 
 
...que con motivo de los malos tiempos pasados y la escasez de pesca, la recaudación no alcanza ni con mucho, a la cantidad necesaria para poder atender al pago de las 2.100 pesetas, que esta cofradía adeuda a la diputación por la raba suministrada...”. En la misma le pedían que si era posible, aplazara el pago. 
 
El resto de las cofradías solicitaba que se les dejase realizar los pagos a medida que se fuera consumiendo la raba de arenque. 
   
El resto de las cofradías solicitaba que se les dejase realizar los pagos a medida que se fuera consumiendo la raba de arenque. 

 
Ante su falta de pago, el 7 de julio de 1919 se reunían en la Diputación bajo la Presidencia de D. Mariano de la Torre los representantes de las cofradías a quien se había suministrado la raba de arenque, encontrándose entre ellas las de Santurce, Lekeitio, Portugalete, Ciervana, San Pedro de Bermeo y Santa Clara de Ondarroa. El Sr. Torre les recordaba que la diputación que siempre había tratado de favorecerles, les exigía que cumplieran con sus compromisos. Las cofradías fueron exponiendo sus problemas, debidos a la escasez de la pesca y al estado de la raba. Aquella raba no estaba, según los pescadores en buenas condiciones y no respondía a las promesa de los vendedores. Finalmente acordaron ir realizando los pagos a medida que se fuera consumiendo la misma.
 
El 16 de marzo de 1920 las cofradías escribían una carta a la diputación en la que le exponían que: 
 
Ninguno de aquellos barriles fueron utilizados para la pesca, ya que en las pruebas iniciales tuvieron que ser mezclados con raba de bacalao, serrín e incluso con algas, para evitar la rápida sumersión del producto. Así que en algunos casos se llegó a arrojarla al campo para ver si servía como abono, dando resultados negativos. Finalmente la raba de arenque terminó abandonada en los almacenes y, ante las quejas del vecindario por su mal olor, ( lo que provocó que les fuera impuesta alguna multa a los pescadores), por orden de las autoridades sanitarias, terminó siendo arrojada al mar por hallarse corrompida. 

 
Por el hecho de que los pescadores no consumían ni abonaban la raba de arenque, porque la deuda se iba eternizando, unido a la imposibilidad de pescar, se creó una situación límite a las cofradías. La deuda total contraída con la Diputación ascendía en aquel momento a 500.000 pesetas, de las que ya habían abonado 175.000. Por aquel motivo proponían una solución a la Diputación consistente en la condonación de una parte de la deuda, por la que la Diputación, el Sr. sota y las Cofradías perdían un 33%. 
 
El 10 de julio de 1923, la Diputación de Bizkaia presentaba una propuesta de acuerdo por la que se cancelaban los créditos de los pescadores respecto a la deuda contraída con el Sr. Sota ya que esta había sido abonada. Y la cancelación de las hipotecas existentes sobre algunas embarcaciones. 

 
Hasta aquí esta crisis de la Raba del bacalao, producto de gran demanda entre 1910-1923, que la Primera Guerra Mundial, ayudó a agudizar. Y en la que nuestra Cofradía, la de Mareantes de Algorta, también se vio inmersa.