MEMORIAS DE GETXO

lunes, 22 de enero de 2018

GETXO, UNA ANTEIGLESIA



Para hacer un pequeño intervalo en esa relación de hechos históricos de nuestro municipio, que es “Aconteceres del último cuarto del Siglo XIX en Getxo”, iré haciendo unas cortas entradas, sobre otros hechos de nuestro Pueblo. En esta ocasión toca la Anteiglesia de Getxo.

Estamos tan acostumbrados a oír algunas palabras, que muchas veces por la rutina que nos arrastra, no nos preguntamos su significado, de dónde proceden qué quieren decir. Hace días me preguntaba un familiar qué era una Anteiglesia, y en ese momento casi no pude definir el término, aunque tenía una vaga idea del significado del mismo. Por eso he decidido traerlo a estas páginas, ya que Getxo, al igual que otros Ayuntamientos de Bizkaia, es una de ellas.

En primer lugar decir que el primer asentamiento de Getxo, que debió de ser muy reducido, se produjo hacia 1515. En esas fechas no sobrepasaban las 20 fogueras. Ya para 1635 habían aumentado hasta alcanzar las 131 casas y 87 fogueras, en las que moraban 129 vecinos. En los libros parroquiales consta que en el año 1658 existía la “casa y palacio de Guecho” cuyo dueño era en la fecha D. Diego de Asúa, patrón de la iglesia.

De nuestro municipio decía D. José Ramón de Iturrizar en su libro “Historia de Vizcaya” que: “...A tres leguas de distancia de la villa de Bilbao, se halla la anteiglesia de Guecho, nombre que significa alturita»...” De uno de sus barrios, Algorta, decía que: “...«Su nombre significa aprisco de ganado, por estar situado en lugar alto, ya que contemplado desde Santurce o desde Portugalete, parecen sus edificios un rebaño de blancas ovejas escalonadas en los pliegues de un elevado montecillo»...”

Apreciación con la que no parecía estar muy de acuerdo el Doctor en Filosofía y Teología, Licenciado en Sagrada Escritura, miembro de la Sociedad Lingüística de París y Académico de número de “Euskaltzaindia”, y vecino de Algorta D. Juan Gorostiaga, quien decía respecto refiriendose a Iturriza: “...«Es un pésimo etimòlogo” que inventó el termino “alturita”, de puro sonsonete»...” Mientras D. Juan definía a la misma como “Algorta, el sel o coto de piedra donde pacía el ganado”.

Tratar de conocer cuando se celebró la primera sesión, es algo difícil de lograr, ya que durante la segunda guerra entre Carlistas y Liberales en 1874, la documentación del archivo municipal de Getxo lo trasladaron a un casa de Bilbao, escondiéndolo en un camarote; en dicha casa cayeron varias bombas, lo que provocó un gran incendio que quemó la mayor parte de la documentación histórica municipal.

Pero volviendo al asunto que nos atañe, decir que los entes locales en la historia de Bizkaia, han tenido dos formas distintas de organizarse: Las Villas y las Anteiglesias, aunque figura una Villa especial como es Orduña, que recibió el titulo de Ciudad. Existían en la provincia 20 Villas, 72 Anteiglesias y una 1 Ciudad.

La Ciudad de Orduña: Reseña Iturriza que: “...«Cómo el Rey Enrique IV confirmó a Orduña sus privilegios, haciendo restitución de ella y de sus aldeas a Bizkaia, mandando que no pagasen sus vecinos alcabala a la merindad de Castilla la Vieja, y que sólo diesen cuarenta y cinco mil maravedís en cabeza de pedido, más los diez mil maravedís que de pedido forero antiguo pagaban, como cada una de las demás villas de Bizkaia, que en todo eran cincuenta y cinco mil maravedís que se habían de pagar al Tesoro del Señorío, como consta de sus reales privilegios expedidos en Segovia en 29 de julio y 4 de agosto de 1467, y en ellos le da título de ciudad a Orduña. Igualmente confirmaron los privilegios de Orduña el Rey Juan II, en Alcalá de Henares a 20 de marzo de 1408 y en Valladolid a 4 de agosto de 1477 y en Barcelona con los Reyes Católicos a 15 de julio de 1481; y la misma doña Isabel en Santo Domingo de la Calzada a 3 de julio de 1483, y que los vecinos de Orduña no pagasen portazgos, ni derechos de cuantas mercaderías trajinasen o embarcasen por los lugares y puertos de España»...” Se dio a la misma el título de ciudad, según D. Jose Ramón de Iturrizar en su libro “Historia de Vizcaya” hacia el año de 1484, aunque en la junta celebrada en Gernika el día 3o de julio de 1476, para recibir a Fernando el Católico, para la jura de los Fueros, ya aparecía Orduña con el título de ciudad, y también en un albalá del mismo monarca del año de 1467. Desde su fundación, Orduña evidenció su importancia como enclave estratégico comercial, sobre todo como paso obligado en las transacciones castellanas con el norte de Europa que tenían como objeto la lana de Castilla. Este hecho hace que en 1467 sea reconocida con el título de Ciudad del Señorío de Vizcaya, como consta en cédula real de Enrique IV.

Las Villas, la erección de las Villas (excepción de las de Balmaseda, Bermeo, Durango, Otxandio, Orduña y Plentzía) comenzó en Bizkaia en el siglo XIV (la de Bilbao en 1300). Disponían estas de leyes propias, las cartas pueblas o Fueros de villa, que fueron otorgados por los señores de Bizkaia, aunque según aparecía escrito en “El Fuero, Privilegios y Franquezas y Libertades de los Cavalleros” de los hijosdalgo del Señorío de Bizkaia, en las actas del las Juntas de Gernika del 5 de abril de 1526, en las que participó por la Anteiglesia de Getxo D. Juan de Murua, en la Ley VIII “En que manera puede el Señor de Vizcaya mandar hacer Villa” se decía: “...«el Señor de Vizcaya, no pueda mandar hacer Villa ninguna en Vizcaya, sino estando en la Junta de Guernica, é consintiendo en ello todos los Vizcaynos»...”

Las villas dispusieron, casi todas, de ordenanzas desde la época medieval, en las que se regulaba la elección de autoridades, el aprovechamiento de los bienes comunales, el abastecimiento de las villas, fijación de precios, pesos y medidas, policía urbana y, en general, todo aquello que afecta a la vida económica e institucional de la localidad.

Las anteiglesias, o municipios rurales eran núcleos de escasa población, que basaban su organización y funcionamiento en normas consuetudinarias (también llamadas de usos o costumbres), lo que era conocido como el “Fuero Viejo”, que no era otra cosa que una regulación de costumbres, formadas por la repetición de usos de origen remoto. No todas dispusieron de un texto escrito donde fijaban la forma de elegir sus órganos de gobierno, su composición, atribuciones y otros aspectos organizativos de los que disponían las Villas.

Por otro lado, Anteiglesia, según el libro “Derecho Civil de Vizcaya”: “...«Esta palabra tiene su origen en la costumbre que tenían los vecinos de Bizkaia de celebrar las reuniones ó ayuntamientos del vecindario después de la misa mayor delante de la puerta de la iglesia y ante una cruz, por lo que también se llamaba a esas reuniones de cruz parada, y de aquí el nombre de juntas de ante la iglesia ó anteiglesia, palabra ó vocablo que después quedó para denotar la feligresía o términos jurisdiccionales que pertenecían a una misma iglesia o parroquia y que venían a constituir una república ó ayuntamiento»...”

Las anteiglesias eran pequeñas entidades locales que tenían vida autónoma y se reunían en Gernika para tratar de sus asuntos comunes, era el caso de los concejos de las Encartaciones, que no iban a tener una ley escrita hasta 1452. Seis de estas Anteiglesias tuvieron sus propias ordenanzas, entre ellas las de Abando (1539), Begoña (1590), Barakaldo (1614), Deusto (1662), Dima (1635) y Zeanuri (1551). Entre sus competencias estaban las de realizar: “...Los fieles regidores que con subordinación a los tenientes, hacían constituir la fuerza del principio de autoridad; siendo de su incumbencia hacer los aforos, poner precio a los comestibles y demás artículos de primera necesidad»...”

Las rencillas entre las Villas y las anteiglesias se hacían sentir, tal es así que el 4 de agosto de 1489, al otorgarse el capitulado de Chinchilla, las villas celosas del predominio de las anteiglesias en la asamblea de Gernika, acordaron no concurrir nunca a las Juntas Generales: “...«por escusar los alborotos é escándalos é denegación de justicia que suelen acaescer é notoriamente se han cometido en las juntas de la tierra llana»...” Pesaba en contra de los intereses de las villas, la fuerza que en dichas Juntas tenían las anteiglesias, que estaban más ampliamente representadas.


En el siglo XVI, a juicio de los vizcaínos, para la existencia de una anteiglesia se requería disponer de: “...«pila, sacramentos, altares y enterrorios, de los que carecían las ermitas, anejas y sufragáneas»...” En el Siglo XVI Getxo fue una de las 87 anteiglesias que se habían conformado en el Señorío de Bizkaia.

En la “Historia de Vizcaya” de D. Juan Ramón de Iturrizar (1787), en su definición de una Anteiglesia dice: “...«Soportal, estancia o cimiterio que está al frente de la iglesia parroquial, cuyo nombre se originó a causa de que, cuando se juntaban en ella el clero y los del pueblo para tratar y conferir sobre varios asuntos y otorgar escrituras, los que hacían éstas, por no haber en la antigüedad casas concejiles, ni poblaciones en el circuito de las parroquias, ponían por exordio en los instrumentos ante las puertas o anteiglesia, es decir a las puertas de la iglesia»...”

Así que diremos que una anteiglesia, era un pueblo que tenía su origen en las comunidades que se organizaban alrededor de una iglesia, que detentaban como órgano de gobierno la asamblea de vecinos, que se celebraba en concejo abierto en el pórtico o atrio de la iglesia parroquial. Ese era el caso de la Anteiglesia de Getxo, que a lo largo de la historia ha visto celebrar sus reuniones en torno a la iglesia matriz de Santa María (Andra Mari), que fue el núcleo originario del municipio.

Su primer Ayuntamiento, el primer lugar de reunión, de los vecinos de Getxo (Andra Mari), figura en el Libro de Elecciones de (1788-1874) cuya primera Acta comienza así: “...En el Cementerio de la Iglesia Parroquial de esta Noble Anteiglesia de Guecho, a primero de Enero de 1788, ante Mi Juan Bautista de Arias, Escribano Real, vecino..., Y congregados en cuerpo de comunidad, según tienen por costumbre los señores Regidores...”
Echando la vista atrás para ver la evolución de nuestro Pueblo decir que:

Getxo, en 1857 contaba 2.079 habitantes (de ellos 792 era hombres y 1.253 mujeres) y en 1880 tan solo había crecido hasta llegar a los 2.807 habitantes. En diciembre de 1878 contaba con los siguientes habitantes por barrio: Getxo (Andra Mari) contaba con 780 habitantes. Algorta contaba con 1.564 habitantes y Las Arenas tan solo tenía 157 habitantes. En 1885, según el último padrón elaborado, constaba el vecindario de Getxo de 630 vecinos, con 2.950 habitantes. De ellos tenían derecho a voto para las elecciones municipales 503 individuos, para diputado provinciales 526, para diputados a Cortes 118 y para senadores tan solo 50. El fiel regidor de esta Anteiglesia tenía el voto y asiento 47 en las Juntas Generales de Gernika. En 1887 teníamos 3.649 habitantes (1.640 hombres y 2.009 mujeres).

Getxo no llegaría a los 5.411 habitantes hasta el año 1900. En 1950 ya teníamos 19.309 habitantes (de ellos 8321 eran hombres y 10.988 mujeres). En 1996 teníamos 82.196 habitantes y en la actualidad, en el 2017, Getxo cuenta con 77.793 habitantes.


Hasta aquí un atrevido intento de explicar lo que representaba y era una anteiglesia como Getxo.

jueves, 18 de enero de 2018

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -XIII-



En la anterior entrada veíamos cómo la misa que se celebraba en la ermita de Santa Ana desde 1872 hasta 1873, solo interrumpida durante el periodo de guerra, volvía a reanudarse en diciembre de 1876. Y cómo la noche de navidad fue motivo de escándalo para algunos algorteños. En esta veremos la toma de posesión en 1877 del nuevo Ayuntamiento; la llegada del Sr. Obispo a la iglesia de San Nicolas de Bari de Algorta para administrar la confirmación y cómo la llegada de las fiestas del mes de julio eran el mejor remedio para la distensión de la juventud y forasteros que acudían a la playa de Algorta.

El primero de abril de 1877 tomaba posesión el nuevo Ayuntamiento, nombrando Alcalde a D. Marcos de Uria y como tenientes de alcalde a D. José Ramón de Arecheta y a D. Juan José de Ibatao. Curiosamente entre los regidores aparecía un menor D. Manuel de Uria. Nombrándose como Sindico al segundo regidor D. Antonio Arrigunaga.

La llegada del Sr. Obispo a la iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta, en abril de aquel año, para administrar la confirmación, dejaba perlas como: “...Acuerda este Ayuntamiento que cuando venga dicho Prelado asista la corporación a recibirle: Que se ponga aseada. Que durante la estancia de este señor y sus acompañantes si hubiera que servir alguna comida o refresco sea por cuanta de los fondos municipales…” Así mismo se abonaban a la banda de música 160 reales para recibir al Obispo. Al parecer el séquito del Obispo provocó unos gastos de 707 reales de vellón.

Mientras, era el estado de algunas calles de Algorta el que llamaba la atención de D. Juan Antonio de Basagoiti, quien se quejaba del: “...Mal estado en que se encuentra el camino carretera de Arechondo, así como el poco aseo de la calle del Puerto y parte de Tanger (más tarde Avda. Basagoiti), en las que, sobre todo en el Puerto, se depositan inmundicias...” El consistorio colocaba un bando: “...Prohibiendo dar comida y andar sueltos los cerdos, y que a los vecinos del Puerto se les recomendara tener aseados los frontis de cada casa...” Pero también estableció una multa, en octubre de 1877, para evitar que las tocineras quemaran los cerdos en la cuesta de bajada al Puerto (Arechondo).


El 2 de junio de 1877 era nombrado por el Gobernador Civil, como expendedor de tabacos, con el N.º 44, D. Juan Bautista de Elortegui.

A mediados del mes de junio de 1877, el Ayuntamiento de Getxo ordenaba al maestro de obras D. Francisco Ciriaco de Menchaca: “...dirigirse con sus credenciales a la Administración de Bienes Nacionales de la provincia para sacar copia de los planos de edificación de los 40 solares de Las Arenas…”

Llegado el mes de julio las fiestas eran el elemento de distensión de la juventud y forasteros que acudían a la playa de Algorta. El consistorio habilitaba la campa de la Avanzada, para que durante los días festivos, si el buen tiempo lo permitiera, celebrar bailes en ella. Cuando el tiempo, por lluvioso, no lo permitía, los bailes se celebraban en la plaza de Algorta. La actitud de los jóvenes, que eran quienes pagaban de su bolsillo la música, cumplían una doble función, la de divertirse y la de atraer a forasteros, cuya presencia ayudaba a las arcas municipales. El tamborilero seguía siendo el alma de las fiestas. La festividad de San Nicolás en julio de 1877 era celebrada con romerías en Algorta: “...que las fiestas de San Nicolás sean dos, los días 11 y 12 de Agosto, como era costumbre antes de la última guerra...”, decía en consistorio. Incluso la escuela de niñas pobres de la plaza era utilizada para servir refrescos durante las fiestas, pero no solo para eso, ya que las pequeñas también formaban parte de la festividad religiosa. El Ayuntamiento acordaba que acudieran, junto al maestro, a la misa mayor. Para dar más boato a las fiestas, en su vertiente religiosa, el Ayuntamiento aportaba dinero para que el párroco de San Nicolás trajera un predicador, a quien pagaron 44 reales de vellón. Aquellas fiestas costaron a las arcas municipales la cantidad de 2.209 reales de vellón.

El 23 de agosto de 1877, un ciudadano de Bilbao, D. Mariano de la Torre, solicitaba autorización para instalar tres kioskos para la venta de periódicos y fósforos y para la publicación de anuncios en los mismos.

En septiembre de 1877 mucha gente se quejaba de lo escarpada que era la ladera de Ereaga para poder acceder a la playa, y lo afirmaba el Alcalde de Getxo en uno de los plenos: “...una de las mejores, más cómoda y segura de las playas del mar cantábrico, como así lo han manifestado los que la han visitado, para tomar baños de mar, es sin duda la llamada Ereaga…, pero hallándose mucha cuesta para subir a la población, sin una vía para ello, mucha gente, especialmente la que esta algo delicada, se queja amargamente y con razón, de la falta de un cómodo camino, por cuya cusa se marcha a otras poblaciones...” Por lo que el Alcalde exhortó al consistorio a aprobar un acuerdo para realizar un camino: “…desde el punto conocido como la carnicería hasta la playa de Ereaga…, porque si bien es cierto que costará muchos dineros, lo es también que en no muchos años, con la asistencia de forasteros a los baños, recuperará el pueblo la suma...” El proyecto hablaba de un camino peatíl de 12 pies de ancho, construido con piedra o losa traída desde las canteras de Sopelana. Iba a ser otra de las obras que se encomendaron al maestro de obras D. Francisco Ciriaco de Menchaca. Se debía de tratar de un despacho de carnes que se hallaba entre Manene y Altamira (que aparecía en el callejero de 1897, cuando se empezaba a construir la casa Uriarte).


Por otro lado trataba, en ese mismo mes, el consistorio sobre la contribución de la sal, que para la economía provincial suponía el 3,31% de la recaudación de arbitrios, la provincia (Bizkaia) aportaba en concepto de impuesto de la sal 139.180 pesetas. A Getxo correspondieron 1.779 pesetas de cupo. Se acordaba aplicar la misma a todas las casas abiertas del municipio.

Se estudiaba en esos días el traslado de la escuela de niños de San Nicolás a otro local, decían que era debido: “...al gran número de alumnos que a ella concurren, a la falta de higiene y aire que requieren esos locales, pasando los niños al local contiguo destinado a niñas, y trasladar estas al nuevo edificio titulado Escuela de Naútica, mientras esta no se establezca...” Y que la escuela, que hasta entonces era mixta pasara a ser solo de niños.

Las canteras proliferaban por todo el municipio, tanto en la Galea, como en la Avanzada y en Aiboa. Precisamente este último punto era del que trataban en septiembre de 1877, ya que le era concedida la concesión de extracción de piedra: “...en el termino de Aiboa o Alangüetas al cantero D. Ignacio de Arruabarrena...”

El 27 de septiembre de 1877 se acordaba solicitar copia al Gobierno Civil de la Administración de Bienes del estado, de los planos de los solares edificados en Las Arenas.


En la próxima entrada veremos los problemas de las comunicaciones escritas en el municipio. Y cómo el intento de venta de un terreno denominado “San Martín”, provocaba un pequeño litigio en el que tuvo que intervenir la Iglesia.

lunes, 15 de enero de 2018

ACONTECERES DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX EN GETXO -XII-




Tras un breve intervalo para contar que mi Blog ha llegado al millón de visitantes, continuo con esta serie dedicada a la vida de Getxo durante el último cuarto del Siglo XIX.

En la entrada anterior veíamos cómo habían desaparecido las circunstancias excepcionales de guerra, y el Ayuntamiento acordaba reanudar la feria de Las Arenas. Hoy veremos cómo la misa que se celebraba en la ermita de Santa Ana desde 1872 hasta 1873, sólo interrumpida durante el periodo de guerra, volvía a reanudarse en diciembre de 1876. Y cómo la noche de Navidad fue motivo de escándalo para algunos algorteños.

Desde 1872 hasta 1873 se venía celebrando misa todos los días festivos en la ermita de Santa Ana, celebración que corría a cargo del presbítero D. José E. de Gorrondona, sólo interrumpida durante el periodo de guerra, que finalizó el 29 de febrero de 1876. El propio Ayuntamiento decía en diciembre de 1876; “...que por la gran importancia que va tomando dicho barrio, tanto en recursos a favor del municipio, como por la afluencia de habitantes y forasteros, especialmente en tiempo de verano, es necesario que haya una misa en el citado barrio, al menos los días festivos, y teniendo en cuenta la larga distancia existente hasta la parroquia de San Nicolás de Algorta, y que muchas veces la mar no permite pasar a Portugalete, este Ayuntamiento acuerda que desde el día primero de enero de 1876, se establezca un cura o capellán para celebrar misa en dicha ermita…” Quedaban encargados de dar trámite a dicho asunto D. Alejo y D. Juan E. de Zalduondo. El capellán nombrado resultó ser D. Cipriano de Charroalde.

Mientras era una casa de curioso nombre de Alango “La Flor de San Juan”. ¿Quién sabe si precursora de sus famosas fiestas? En su día fue habitada por D. Bautista de Eguzquiza, la que daba curso al agua del caño de dicha heredad. Y lo hacía de la mano de la maestra de Santa María de Getxo Dña. Francisca de Unzaga, cuyo hermano era el nuevo habitante de dicha casa.

La ayuda a los pobres del barrio parece que también era algo de lo que el Gobernado se preocupaba, porque además de ordenar, fuera establecida la plaza de facultativo (Médico) para los más pobres, ya que los mejor dotados por la diosa fortuna, solían pagar los servicios de los galenos, como si fuera una igual de las de hoy día.

Para finalizar el año, la noche de navidad era motivo de escándalo para algunos algorteños. Sucedió que las rondas nocturnas de algunos jovenzuelos, y otros no tanto, causaron desazón en los apacibles vecinos del barrio. Y la autoridad municipal daba orden de que fueran investigados aquellos: “...abusos y hechos punibles de la noche de navidad...”

Empezaba el nuevo año (1877) bajo la alcaldía de D. Juan Manuel de Ugarte, con una recomendación de: “...los Diputados a Cortes por las Provincias vascongadas...” En ella se sugería la suscripción al: “...periódico La Paz, como baluarte de defensa para nuestras Instituciones Forales...” Era éste un periódico Monárquico Constitucional fundado en 1858.

A mediados de enero de 1877, el consistorio convocaba a la Cofradía de Mareantes del Puerto de Algorta para que nombrara dos miembros, a fin de estudiar la reforma de la escritura de convenio entre ambas corporaciones, que había sido otorgada en 1842. La misma trataba sobre los arbitrios que tenía que pagar el Ayuntamiento a dicha cofradía.


El día 1 de febrero de 1877 se producía una protesta del Ayuntamiento de Getxo por la forma en que se había llevado a cabo las listas de quintos: “...En vista de haberse presentado en esta anteiglesia el día 27 de enero último D. José Pereiro Lodeiro, como delegado del Sr. Gobernador Civil de la Provincia, para formar la lista de mozos para la quinta, y siendo conducidos por la fuerza entre bayonetas a este salón, todos los individuos de este Ayuntamiento incluido el Alcalde, permanecieron como testigos mudos de aquel alistamiento llevado a cabo por el Delegado...” Aquel hecho motivó que se levantara un acta de protesta ante el notario D. Ignacio de Arias: “...En la Anteiglesia de Guecho a 27 de enero de 1877, ante D. Ignacio de Arias notario del colegio del territorio de la Excelentísima Audiencia de Burgos, hallándose presentes los testigos que comparecen en este acto: D. Juan Manuel de Ugarte y Zuazo, acompañado de los demás señores del Ayuntamiento y con la presencia del Sr. Delegado. El Sr. Alcalde causó protesta de este acto que el Sr. Delegado se propone llevar a efecto. El Ayuntamiento accedió a ello bajo la presión de la fuerza, salvando toda responsabilidad de los dependientes del municipio y de los señores curas párrocos, que defienden los derechos de este pueblo. Siendo testigos presenciales de todo D. Juan Antonio de Ibarra y D. Justo de Barrenechea vecinos de este Pueblo...” Más tarde, en marzo, tuvieron que enviar al Gobierno Civil al correo peatón D. Antonio San Martín, a recoger “bolas y globos” para realizar el sorteo de mozos de remplazo.

En febrero de ese año los ganados pastaban libremente por el termino denominado “Saratestegui” (probablemente se referían a la zona actualmente denominada Satistegi) hasta el camino que bajaba a la playa de Ereaga, junto a la casa de D. Ramón de Arecheta, y la zona de la Avanzada. Temerosos de que pudiera haber algún derrumbe, debido a lo inestable del terreno, acordaban: “...Prohibir completamente que ningún ganado ande pastando por en el trayecto referido...” El alguacil pasó por los domicilios de los ganaderos informándoles de tal medida.


Una de las disputas sobre la atención a los camposantos viejo (Algorta) y nuevo (Getxo), tengamos en cuenta que estamos en 1877 y que el de Bostgarrena (el actual cementerio de El Carmen) no fue bendecido hasta el 30 de marzo de 1908, se produce en marzo de 1877. Dicha disputa fue protagonizada por el sacristán de Santa María de Getxo D. Justo de Barrenechea. Una real Orden del 18 de marzo de 1861 otorgaba la custodia de la llaves de los cementerios a los párrocos, estuvieran construidos con fondos municipales o no. El sacristán de Getxo demandaba unas cantidades pendientes de pago por parte del consistorio y aducía lo siguiente:“…El camposanto nuevo fue ejecutado a instancias del Sr. cura párroco de Santa María de Guecho. Negando que en su construcción haya tomado parte alguna el Ayuntamiento de Guecho. Que el 29 de julio de 1869 acudió el cura párroco al Ayuntamiento, para manifestar que el cementerio estaba concluido y bendecido, y que podía ya ser inspeccionado por parte de las autoridades municipales...” Mientras que el Ayuntamiento demandaba al cura de Getxo que: “...Manifieste si el cementerio se ha construido con fondos de piedad particular. Qué cantidad de terreno se destina a territorio común gratuito. Qué cantidad se destina, que según el reglamento que se aplica, lo convertiría en un cementerio de pagoEl Sr. cura párroco no contestó a aquellas preguntas y el sacrista Sr. Barrenechea acudió al consistorio reclamando que se le abonara el aumento de la dotación como encargado del nuevo camposanto. El consistorio, al no constarle que el enterrorio del nuevo camposanto fuera público y gratuito, contestaba al sacristán que no siendo suyo el camposanto, podía tomar en consideración su petición...”

En la próxima entrada veremos la llegada del Sr. Obispo a la iglesia de San Nicolás de Bari de Algorta, abril de 1877 para suministrar la confirmación a los niños de Algorta. Y cómo, con la llegada del mes de julio, las fiestas eran el elemento de distensión de la juventud y forasteros que acudían a la playa de Algorta.



viernes, 12 de enero de 2018

UN MILLÓN DE LECTORES DE MEMORIAS DE GETXO


Desde que en octubre del 2011 realice la primera entrada de mi Blog “Memorias de Getxo”, tímida y corta incursión dedicada al barrio de Sarri de Getxo, no podía imaginar que iba a llegar a realizar las 965 entradas, que ha día de hoy he incluido en mi Bolg, en las que cada vez más he tratado de indagar en la historia de nuestro Pueblo.

Al llegar el contador de mi Blog un millón de visitas, había pensado hacer algo que recordara la vida de nuestro Pueblo. Después de darle unas vueltas, me ha parecido que una buena forma de homenajear a nuestros barrios, realizar una relación de las fechas de hechos “históricos”, que a lo largo de la vida del municipio han acontecido a nuestras gentes, a nuestras localidades. Y casi sin darme cuenta el contador ha llegado a esa, para mi importante cifra de lectores, que ni por asomo había imaginado cuando comencé la andadura.

Por eso trataré de hacer un pequeño resumen de los acontecimientos más significativos que han acontecido en nuestro Pueblo a lo largo de su vida. Hechos, que junto a las historias que acompañan, definen la forma de hacer de nuestras gentes, de relacionarse, en definitiva la vida de un Pueblo y sus barrios.

Podemos decir que Getxo nace en torno a su iglesia matriz “Andra Mari” hacia 1515, iglesia-monasterio que ya era mencionada en el libro “Bien Andanzas e Fortunas” de Lope García de Salazar: “...«El linaje de los Guecho es antiguo, que poblaron allí en Guecho, que ovieron siempre aquel monasterio de Santa María»...” De sus gentes nos hablan los libros de bautizados que desde 1624 que se conservan en el Archivo Histórico de Derio.

Pero es en sus libros de actas, en sus manuscritos de expedientes, recogidos en el Archivo Municipal de Getxo, junto los existentes en el Archivo Foral de Bizkaia, donde podemos, entre otros lugares, ir descubriendo las pequeñas historias de nuestro Pueblo.

Y a pesar de que en 1874, durante la tercera guerra entre Carlistas y Liberales (que para nuestro municipio terminaba el 29 de febrero de 1876), para prevenir que los documentos municipales cayeran en manos de los Carlistas, dicha documentación fue trasladada a un piso de Bilbao, en el que durante un bombardeo cayeron varias bombas, provocando un gran incendio que destruyó la mayor parte de la documentación histórica municipal, hoy podemos señalar algunas fechas y hechos de interés.

Desde el documento más antiguo existente en el Archivo Municipal de Getxo, en el que se indicaba que: “...«En el viaje de reconocimiento se iban a revisar todos los fuertes y baterías de la costa desde La ria de Mundaka hasta la de Portugalete»...” Documento firmado el 2 de Marzo de 1793 en Bermeo por Juan de Iriarte, que fue adquirido por el Ayuntamiento de Getxo el 14 de diciembre de 1998, a “Izaro Distribucionesde San Sebastián a través del “Instituto Labayru, al primer libro de actas municipales de enero de 1839 y los sucesivos hasta el día de hoy, podemos conocer fechas y hechos de la vida de nuestro pueblo.

ALGUNAS DE ELLAS NO HABLAN DE LAS DEFENSAS DEL ABRA:

El Fortín o Castillo de Usategi de 1639.

La Batería de Punta Begoña en Arriluze 1640.

El Castillo del Príncipe (Galea) 1743.

El Blocado de Arrigunaga (Ruinas junto al Skate) que debió de construirse a finales del Siglo XVIII.

OTRAS ESTARÁN RELACIONADAS CON SUS MONUMENTOS Y OBRAS DE MAYOR RELIEVE:

El primer Ayuntamiento de Getxo (en la Iglesia de Andra Marí) 1788.

El Molino de Esacerrota de Areeta-Las Arenas1852.

El Etxetxu (Segundo Ayuntamiento de Getxo) del Puerto Viejo de Algorta hacia 1855.

Se abre al público la carretera de Plentzia a Getxo 1884.

El Puente Bizkaia 1893.

La Casa Consistorial de San Nikolas de Algorta (Tercer Ayuntamiento) 1867.

La Casa Consistorial Actual 1928.

La Cofradía de Mareantes del Puerto Viejo de Algorta Siglo XVII.

El Molino de Aixerrota Siglo XVIII.

El Contramuelle de Arriluze con su grúa Titan 1901.

Los Malakates 1903.

La Sociedad de Salvamento de Náufragos de Arriluze 1920.

El Monumento a Churruca 1939.

A VECES CON HECHOS ADMINISTRATIVOS:

La división del Pueblo en barrios 1839.

La venta de bienes comunales (Desamortización) 1867.

Se nombra como primer Alcalde pedáneo de Areeta-Las Arenas a D. Diego de Uribarri 1867.

ALGUNAS DE SUS OBRAS SOCIALES:

El Sindicato Agrícola Católico de Getxo 1919.

Las Casa Baratas de Romo 1925.

La Cooperativa Obrera de Getxo 1951.

OTRAS DE SUS INSTALACIONES VERANIEGAS Y DEPORTIVAS:

El Edificio de Baños de Mar Bilbaínos 1870.

El Balneario la Perla de Ereaga 1886.

El Club Marítimo del Abra 1902.

El Balneario de Igeretxe de Ereaga 1913.

ALGUNAS DE SUS EDIFICIOS RELIGIOSOS:

La Iglesia de Andra Mari de Getxo Siglo XII.

La Ermita del Ángel de Getxo Siglo XVII.

La Ermita de Santa Columba de Martiartu Siglo XVI.

La Ermita de San Martín de Algorta Siglo XVII.

La Ermita de San Nikolas del Puerto Viejo de Algorta 1650-1660.

La Iglesia de San Nikolas de Algorta 1863.

La Ermita de Santa Ana de Areeta-Las Arenas 1864.

La Iglesia de San Ignacio de Algorta 1892.

La Iglesia del Carmen de Neguri 1910.

La Casa-Convento y Capilla de Romo “Nuestra Señora de los Ángeles” 1935.

La Iglesia de Las Mercedes de Areeta-Las Arenas:

La Primera iglesia 1887

La Casa Social 1929.

La Actual Iglesia 1944.

La Iglesia de San José Obrero de Romo 1959


OTRAS DE SUS CENTROS HISTÓRICOS DE ENSEÑANZA:

La Escuela de Náutica Puerto Viejo de Algorta 1796.

Las Escuelas de Sarri Getxo 1817.

La Escuela de Niñas Pobres (de la Fundación Cortina) de Algorta 1879.

El Colegio San Bernardo 1897.

Las Escuelas de la Plaza de Areeta-Las Arenas 1899-1903.

La Escuela de Juan Bautista Zabala de Algorta 1911.

La Escuela de Andra Mari de Getxo 1913.

Las Escuelas de San Ignacio de Algorta 1915-1917.

La Escuela de la Vega de Santa Eugenia 1927-1930.

La Escuela de Saratxaga de Getxo 1932.

TAMBIÉN DE SUS CENTROS HISTÓRICOS ASISTENCIALES:

El Hospital Hospicio de Algorta 1894-1896.

La Sala Cuna del Hospital Hospicio de Algorta 1927.

A VECES DE SUS MERCADOS:

De la feria de ganado en Areeta-Las Arenas 1851.

De la feria de ganado en Alango (Algorta) 1881.

Mercado de Las Arenas (Ogoño) 1914.

Mercado de Algorta (Torrene) 1939.

ALGUNAS DE SUS HITOS EN EL TRANSPORTE:

Barco del Pasaje entre Las Arenas y Portugalete Siglo XVI.

Se construye la casa del barquero 1850.

El Tranvía de Bilbao a Las Arenas y Algorta:

           La llegada del Tranvía a Areeta- Las Arenas 1872.

           La llegada del Tranvía a Algorta (Casino) 1882.

           La Cocheras del Tranvía de Las Arenas 1896.


El Ferrocarril de Bilbao a Las Arenas y Algorta:

          La Estación de Areeta-Las Arenas de la calle Mayor 1887.

          La Estación de Algorta 1893.

          La Estación de San Ignacio (Neguri) 1903.

La Estación de Santa Maria de Getxo 1903.

La estación de Romo-Las Arenas 1958.

El Trolebús de Bilbao a Algorta 1949.

DE VEZ EN CUANDO DEL SUMINISTRO DE AGUA Y LUZ A GETXO:

Se estudia la traída de aguas desde Berango a Areeta-Las Arenas 1866.

La traída de aguas de “Sustatxa” (Berango) a Algorta 1877.

La primera “Normativa para el arriendo del servicio publico de alumbrado” (Petroleo) en Algorta 1887.

La primera subasta para la la iluminación (Petroleo) de las calles de Areeta-Las Arenas 1888.

El servicio de alumbrado público, para los barrios de Algorta y Areeta-Las Arenas, mediante corriente eléctrica 1894.

MUCHAS DE LAS COMUNICACIONES:

Establecimiento del Correo Diario 1855.

Establecimiento del Correo Diario mediante coche entre Getxo y Bilbao 1859.

El cable submarino directo desde Inglaterra a Bilbao 1875.

Se abre al público el Semáforo de la Galea 1882.

La linea telegráfica entre Bilbao y Las Arenas 1883.

Se establece un servicio de telégrafos en el Balneario de Las Arenas 1884.

El Teléfono Automático, varios empleados de la Compañía Telefónica Nacional, recorren diversas casas del barrio de Las Arenas para poder colocar en las fachadas de los edificios, los cables con destino al teléfono automático 1927.

Edificio de la Telefónica en Las Arenas 1928.

Edificio de Correos de Algorta 1957.


OTRAS DE DATOS HISTÓRICOS:

Se estudia desviar el rio “Gresalchu” (Gobela) 1502.

Se coloca un fanal luminoso en la Galea para orientar a los barcos 1782.

La primera acta que se conserva de las elecciones a fieles regidores de Getxo es de 1788.

Se construye la Casa Consistorial detrás de la Iglesia de Santa Maria de Getxo 1798. En 1850 se dedico ese edificio a escuela pública de niñas.

El nombre de “Txomintxu” que se da la zona alta de la cuesta de Suárez viene de D. Domingo Aurrecoechea a quien se apodaba “Chominchu” 1892.

Hasta aquí un pequeño resumen de esos hechos históricos que nos hablan de nuestro Pueblo.